El jueves 1º de octubre de 2026, comenzamos con la Francisca nuestro viaje anual que nos llevará a la Carretera Austral, para recorrer la segunda parte de la misma, vale decir desde Balmaceda a Villa O’Higgins. Será un viaje de 2 semanas en que visitaremos lugares muy añorados y que constituyen para gran parte de la humanidad una reserva natural muy poco visitada,
Como en todos los viajes, la planificación del mismo ha significado comenzar a viajar mucho antes de tomar el avión. Es necesario optimizar el tiempo de manera de hacer un itinerario que permita conocer los puntos más atractivos y no perderse en desvíos menos interesantes.
El viaje es como la vida, hay que estar tomando decisiones que significan dejar de ver algunas cosas para aprovechar y gozar de otras. Sin embargo, este vez no hay mucha dificultad en la planificación, ya que todo el camino es pura belleza y además es uno solo, por lo que las decisiones que se tomen consisten si parar un poco mas aquí o un poco más allá, en este hotel o en este otro, pero sin modificar la ruta.
Tal vez la decisión que más nos ha costado tomar es si llegamos hasta Villa O’Higgins o solamente hasta Caleta Tortel. Villa O’Higgins está a solamente 150 Kms. de Caleta Tortel hacia el sur y es el final de la Carretera Austral. Sin embargo me dicen que el camino es muy malo y que el recorrido tarda aproximadamente 5 hrs., lo cual puede ser tedioso. Hemos conversado con muchas personas que conocen la zona y unos dicen que no podemos dejar de llegar hasta allá. Otros dicen que es un lugar prescindible. A quién hacerle caso? Difícil decisión. Por eso por ahora estamos en modo de analizar nuestro punto final de la Carretera Austral en el terreno mismo. Así, si nos entusiasmamos y tenemos buenas recomendaciones locales, llegaremos a Villa O’Higgins.
Finalmente, y como reflexión del objetivo que buscamos, resalto que me entusiasma encontrarme con la naturaleza, reconocer la obra de Dios, estar más tiempo a solas con la Francisca y seguir profundizando en conocernos más, puesto que uno solo ama las cosas que conoce, y pese al largo recorrido que tengo ya por la vida y los pocos años que llevamos de matrimonio, aprovechar la oportunidad para conocerse más es también oportunidad para quererse más. Y así juntos poder envejecer, como dijo Tobías.
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| Itinerario proyectado del viaje |
En total el viaje será de 14 días y nuestras paradas serán en Puerto Alarcón, en la casa de nuestro amigo Alejandro Garcia Huidobro, en Mallín Colorado, en algún hotel en Cochrane, para seguir a Caleta Tortel, luego a Villa O'Higgins y comenzar el retorno alojando en alguna parte en Cochrane, Mallín Colorado, Chile Chile, Cerro Castillo y luego tomar el avión en Balmaceda para volver a Santiago. En los 14 días, alojaremos en 9 lugares distintos. Y en cada lugar, esperamos hacer treckings y muchas caminatas entretenidas.
Serán 1.147 kms. los que recorreremos en total.
Jueves 1ro. de Octubre de 2026 (Puerto Alarcón)
Partimos al aeropuerto a las 7 am. Nos fue a buscar un auto del seguro, servicio que no habíamos utilizado nunca. Resultó muy bueno, además que tuvimos la suerte que nos tocó un auto electrico chino muy rico, nunca había andado en un auto eléctrico. Y también el conductor, chileno, fue muy simpatico y educado.
Embarcamos en un vuelo LATAM Airlines, muy puntual y con una tripulación también muy atenta. El vuelo duró poco menos de 2,5 hrs. y llegamos al aeropuerto de Balmaceda el mismo día que se inauguró el terminal. De hecho, nuestro avión fue el segundo en aterrizar y usar ese terminal. Muy grande y moderno. Me imagino que era lo que necesitaba la zona, tan potencialmente expuesta al turismo.
En Balmaceda tomamos el auto que arrendamos , un Subaru Crosstreck, que pronto nos daríamos cuenta que sería un muy buen acompañante para hacer el viaje por estos caminos medio salvajes. Suave, con potencia y muy dúctil de manejar en caminos de ripio, tierra, barro con pendientes subidas y bajadas.
Nuestro destino sería Puerto Alarcón, en la orilla del lago General Carrera. Un trayecto de aproximadamente 5 hrs. con paradas a almorzar, llenar el estanque y comprar en el supermercado cosas para llevar a nuestro destino final en Puerto Alarcón, a la casa de mi amigo Alejandro García Huidobro, que generosamente nos la prestó. Pero para llegar allí, pasamos por Cerro Castillo, cuyo parque nacional estaba cerrado por la cantidad de nieve que ha caído este año, pero que igual y pese a lo nublado y la llovizna que caía, se podia apreciar la extraordinaria belleza del paisaje. El camino hasta Villa Cerro Castillo, desde Balmaceda, está enteramente pavimentado y muy solitario. Nos habremos cruzado en todo el trayecto de unos 70 kms. con no mas de 20 autos, lo que nos permitió manejar algo relajados.
Una vez pasada Villa Cerro Castillo, a los pocos kms. comienza el camino de tierra. Es la parte de la carretera Austral que no está pavimentada y podria decirse que por eso mismo, es la que todavía está algo aislada. Sin embargo, lo poco transitada representa una comodidad y privilegio, porque el camino está bastante bueno y todo lo que una ve son paisajes muy impresionantes y muy virgen.
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| Paisaje desde el camino bordeando el rio Murta |
En la última parte de la ruta, el camino va bordeando el río Murta, hasta llegar a Puerto Murta que está en la confluencia del lago General Carrera y el rio de ese nombre. Puerto Murta es un pueblo muy bonito y ordenado, nosotros pasamos muy rápido, pero pudimos apreciar su encanto. De ahí seguimos a Puerto Sánchez. El camino comienza a ponerse mas desafiante. debe ascender por pendientes muy pronunciadas a través de innumerables curvas en “Z”, y luego bajar otras tantas para a continuación seguir por un sendero que se llama Las Candongas, cuyas paredes por un lado son roca vertical de mucha altura y por el otro lado precipicio de piedra vertical que va a parar al lago desde una altura de unos 200 metros. Todo muy bello, pues la roca tiene además unas tonalidades y vetas entre rojizas, grises, cafés y blancas.
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| La isla Los Arrayanes frente a Puerto Sánchez |
Al final de este camino, llegamos a Puerto Sánchez, un pueblo que acoge a mucho turista que van a conocer la catedral de mármol y los atractivos de la zona. Frente a Puerto Sánchez hay una isla muy pintoresca, la Isla Los Arrayanes, con la forma de algo parecido a un dinosaurio. Son rocas grises ovaladas no muy altas unas junto a otras, que le dan un aspecto muy especial al paisaje y nada de vegetación.
Pasado Puerto Sánchez, a 7 kms. llegamos a nuestro destino final. La casa está a 3 kms. del porton de entrada, a la orilla del lago mismo. Ahí nos esperaba Jack Alarcón, vecino de Alejandro y nieto del que fuera propietario de toda esa orilla del lago. De ahí el nombre de Puerto Alarcón de esa localidad. Jack es además administrador de la casa de Alejandro, por lo que nos esperaba con la salamandra prendida y un salmón listo para ser cocinado. Llegamos alrededor de las 6 de la tarde y la temperatura era de como 8 grados celsius. Muy buen momento para refugiarse luego de un largo viaje que comenzó 12 horas antes.
Viernes 2 de Octubre de 2026 (Puerto Alarcón)
Amanecimos muy descansados después de una noche muy oscura y silenciosa. Este día Jack nos pasaría a buscar a las 12 pm para llevarnos a la Catedral de mármol, las cavernas de mármol y a Puerto Sánchez para comprar algunas provisiones. Con Francisca tomamos un rico desayuno y luego fuimos a recorrer los alrededores de la casa de Alejo. Justo frente a su casa hay una playita que está protegida por una pequeña bahía muy protegida, en cuya una de sus puntas hay una suave colina que mira hacia el lago General Carrera, y a la orilla justo al frente donde está el fundo de los Cosmelli, familia pionera del lago.
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| Vista desde la colinita del costado de la playa, hacia la orilla opuesta del lago Carrera |
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| El día estaba muy frio pero sin ni una gota de viento |
Caminamos por la orilla del mar, por la playa que está en el otro lado de la bahía de Alejo, y luego subimos a ver el cementerio de los Alarcón, donde está enterrado el abuelo y abuela de Jack, su padre y algunos otros parientes.
La mañana, que amaneció fría y algo nublada, comenzó a despejar y aparecer el sol. El frio, en todo caso, no desapareció y cuando Jack nos pasó a buscar en el bote, lo primero que nos dijo que que lleváramos suficiente abrigo, pues el frío en el medio del lago, se notaria con mucha intensidad.
Jack nos llevó en su bote, una nave para 10 pasajeros, además del conductor, hasta la orilla donde está Puerto Tranquilo, donde comenzó a mostrarnos la “antesala de la Catedral de mar”. Cruzamos a esa orilla del lago en algo mas de 20 minutos, con un agua absolutamente quieta, parecía espejo, solamente los tres, lo cual constituye un verdadero privilegio de ver algo tan maravilloso de una forma personalizada. Jack es guía turístico y ha llevado a cientos de turistas a ver estas maravillas, por lo que conoce al dedillo lo que hay que mostrar y los mejores ángulos para hacerlo.
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| Jack comandando su bote “Yagan” |
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| Francisca gozando la navegación pero protegiéndose del helado viento |
En la medida que íbamos recorriendo las distintas formaciones rocosas de mármol a la orilla de la parte del lago cerca de Puerto Tranquilo, nos afloraba un sentimiento de admiración por lo que estábamos viendo. Realmente todo lo que nos habían dicho de este lugar, quedó corto y no hay descripción posible que pueda asimilar lo que nos muestra este fenómeno de la naturaleza.
La Catedral de Mármol y la Capilla de Mármol, para que siguiéramos sorprendiéndonos, nos causó más impresión aún de que lo que estábamos viendo era algo muy hermoso, algo sobrenatural, que ninguna mano de hombre podría haber producido. El viaje ya estaba mas que cumplido al ver esta maravilla que teníamos frente a nuestra vista.
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| Las cavernas de mármol están acompañadas por un mar azul esmeralda |
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| En algunos momentos en que la marea esta a cierta altura, es posible adentrarse por estos túneles de mármol |
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| La Capilla de mármol |
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| La Catedral de mármol |
Luego de este impagable paseo y maravillosa experiencia, fuimos a Puerto Sánchez a comprar algunas cosas para la comida y volvimos a la casa donde Jack nos prepararía una apetecida cazuela de ave. Fue una comida muy apreciada donde fluyó una interesante conversación. Jack nos contó sobre su experiencia en la vida, en la que luego de estar trabajando para una empresa que se dedicaba a la exploración minera, con muy buenas expectativas profesionales, decidió volver a Aysén para cuidar el campo de su familia y especialmente a su mamá que estaba a punto de enviudar, ya que su padre estaba con un cancer terminal. Su abuelo llegó como colono a estas tierras y se adjudicó un paño de mas de 600 hectáreas y Jack decidió comenzar a trabajar mejor la propiedad. De esta manera ha comprado vacunos, ovejas, gallinas, todas actividades que le demandan mucho tiempo pero que al mismo tiempo le permiten vivir tranquilo.
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