martes, diciembre 27, 2011

DIA 3: 26 DE DICIEMBRE 2011, SAN FRANCISCO


Este día fue dedicado a visitar Berkeley, la Misión de San Francisco, el barrio Castro y luego el barrio hippie.   Fue largo, cansador por las largas caminatas, pero también muy entretenido.

Pero lo primero que hicimos fue devolver las bicicletas.  Para ello tuvimos que subir una muy empinada cuadra por Mason hasta la cumbre de una colina y de ahí todo el camino fue de bajada.  Cristián fue el único que logró no bajarse de la bicicleta.   Todos los demás lo subimos a pie.   El día amaneció nublado y algo frío.  De las bicicletas tomamos un bus (US$ 2 por persona), hasta la estación de metro.   Ahí abordamos el metro con dirección a Berkeley downtown (US$ 7,50 ida y vuelta).   El viaje toma como unos 20 minutos.   El metro es muy moderno, limpio, silencioso, cómodo y bien calefaccionado.   Tal vez por ser feriado, no tenía mucha gente, por lo que siempre logramos asiento.

El metro es cómodo y con amplia cobertura
La vuelta se hizo cansadora luego de una larga caminata por el campus de la U de Berkeley



Una vez en Berkeley, aterrizamos en la calle Shattuck con University, muy bien ubicados para comenzar nuestro recorrido por el campus de Berkeley.   El día no nos acompañaba, eso sí, estaba nublado y frío.    Por eso tuvimos que movernos rápido.   Pasamos por la facultad de psicología, por la de zoología y varias más, hasta llegar al centro donde se levanta un gran campanario con un reloj que se ve desde todas partes del campus.   Otro de nuestros objetivos también era conocer el estadio de la Universidad de Berkeley, el que nos habían dicho que era muy impresionante por sus dimensiones.   Así lo pudimos comprobar por afuera, puesto que lo estaban remodelado y no pudimos entrar al mismo.

El campanario de la Universidad de Berkeley es un punto de referencia para ubicarse en ella
Frente a la Facultad de Zoología
Visitando las instalaciones deportivas de la U Berkeley
Una de las puertas de entrada a la Universidad
Otra de las facultades, la U de Berkeley tiene grandes edificios
De vuelta en San Francisco, nos dirigimos al barrio de la Misión, donde los Franciscanos instalaron los primeros asentamientos de la ciudad de San Francisco.  el lugar tiene una iglesia muy imponente que fue reconstruída después del terremoto de comienzo del siglo XX.   A su lado está la iglesia original que resistió el terremoto.

Interior de la Iglesia original de la Misión de San Francisco
La nueva Iglesia construída al lado de la primera Iglesia de la Misión 
Desde la Misión nos fuimos caminando a la calle Castro, donde vive la comunidad gay.   No deja de ser fuerte lo que se allí se ve.  Es raro ver parejas heterosexuales, pero tampoco vimos lesbianas.  Los hombres caminan de a parejas o en grupos y se ven de todas las edades.  Toda la propaganda que se ve en las calles está orientada para este segmento de la población y todas las tiendas se ven bien decoradas y con mucho gusto.

Las calles de la calle Castro son muy pintoresca y acogedoras 
Publicidad para el segmento homosexual en la calle Castro
Con una psicóloga que nos encontramos en el barrio Castro
Nosotros caminamos algunas cuadras y luego nos dirigimos al barrio hippie, para lo que tomamos un bus.

El barrio hippie por otra parte, se ha transformado en un barrio comercial y casi burgués.  Se ven algunos hippies auténticos y la mayoría de la gente se ve como un típico lugareño, amistoso, liberal y feliz, pero "aburguesado".   Hay eso sí tiendas entretenidas y cosas distintas que hacen del lugar que aún sea atractivo y digno de ser visitado.

En plena esquina donde se inició el movimiento hippy
La publicidad está hecha con el arte hippy
La originalidad y sentido del humor destaca en este barrio
Modelos de zapatos que se ofrecen en el barrio hippy
Finalmente cuando nos fuimos a la casa, pasamos por un supermercado para comprar algunas cosas para comer y para el día siguiente.



lunes, diciembre 26, 2011

DIA 2: 25 DE DICIEMBRE 2011, SAN FRANCISCO

Este día fue dedicado a recorrer algunos lugares emblemáticos de San Francisco en bicicleta.  Para ello nos fuimos en el carro hasta la calle Lombard, que es una de las más emblemáticas del mundo por su inclinación que los autos no pueden bajar en forma recta, sino que tienen que hacerlo en curvas, como las del camino a Farellones.  El día estaba medio brumoso pero igual rico.  Estaba fresco pero no muy helado.   Apto para un buen paseo en bicicleta cruzando el Golden Gate, almorzando en Sausalito y volviendo por la misma ruta.  Una larga tirada, con pendientes favorables cuando eran de bajada pero demoledoras cuando eran lo contrario.  Igual yo resistí todo camino y aunque no al mismo ritmo de los niños, lo hice con bastante dignidad.

Lombard Street, una de las calles más empinadas del mundo
Los carritos de San Francisco a veces van llenos y es necesario ir colgados
San Francsico es la cuna del movimiento hippie
La isla de Alcatraz de fondo
El arriendo de bicicletas es fácil en San Francisco, hay muchas alternativas.  Nosotros lo hicimos con una compañía que se llama Bike & Roll que también tienen varios puntos en la ciudad donde pueden ser entregadas al término de la jornada.  Pero como hoy es 25, todo está limitado.  Muchas tiendas y restaurantes no abren y otros cierran más temprano.   Eso nos obligaba a entregar las bicicletas antes de las 4 pm.  Teníamos que apurarnos si queríamos cubrir todos los tramos que nos interesaban ver.

Los cuatro mosqueteros rumbo al Golden Gate que se divisa tenuemente al fondo a la izquierda
El Golden Gate, el puente colgante más largo del mundo (al menos "ilo tempo")
Ceci con el Golden Gate de fondo
Un alto en el camino de las hermanitas 
La cruzada del Golden Gate es "un must", caminando o en bicicleta.   Si se hace en bicicleta, hay que estar preparado para hacer un bonito recorrido hasta la ciudad de Sausalito, ciudad hermana de Viña del Mar, que está a aproximadamente tres kms. del puente.  El camino es fácil porque es pura bajada.  El problema se produce cuando uno vuelve a San Francisco por la misma vía, vale decir en bicicleta, más pesado incluso luego de haber tenido un buen almuerzo en esa linda ciudad.

Llegando a Sausalito
En la marina de Sausalito
Nosotros tuvimos suerte porque el día 24 de diciembre es feriado por Navidad y por lo tanto no había servicio de Ferry.  Eso implicó que hubiera mucho menos turismo y por lo tanto más fácil de transitar por la ciudad.   Almorzamos en una tratoria, "Taste of Rome" en que servían buenas tortillas de huevos, pizzas y varias otras cosas más, sencillas pero muy buenas.

Con San Francisco de fondo
La vuelta fue el desafío.    Subir hasta el Golden Gate Bridge fue un gran desafío.   Empinado, largo, se hace pesada la vuelta.    Cuando llegamos al puente, los niños decidieron seguir al mirador para ver una vista más del puente con San Francisco de fondo.  A mí no me dio, por lo que decidí volver luego a San Francisco y devolver la bicicleta, evitando así tener que llevarla al hotel, que está también arriba de una gran colina.  Lamentablemente no llegué a tiempo, o mejor dicho cerraron antes de que yo llegara, puesto que por Navidad cerraron antes.    Por lo tanto para regresar al hotel decidí tomar un taxi.

domingo, diciembre 25, 2011

DIA 1: 24 DE DICIEMBRE 2011, SAN FRANCISCO

El 23 de diciembre del 2011 partimos con Cristián y la Ceci a California a encontrarnos con la Vero que pasa un semestre estudicando en la Universidad de California en Santa Barbara.   El encuentro sería en San Francisco, el día 24, para ir bajando por la costa hasta llegar a Santa Barbara.  De ahí desviarnos a Las Vegas donde pasaremos el año nuevo y luego volver a la costa, esta vez a Los Angeles y terminar en San Diego. 

Nuestra partida de Santiago se inició a las 18.30 hrs., en que nos pasó a buscar un auto de Taxi al Minuto.  Con el fin de aprovechar las millas acumuladas, yo viajé en LAN y los niños en American.  Mi vuelo era Lima-San Francisco.  El de los niños Dallas-San Francisco.

El aeropuerto de San Francisco es moderno y amistoso
Tuve un vuelo fue muy tranquilo y pude dormir harto.  Sin embargo es un vuelo largo, de más de 18 hrs. puerta a puerta.

La llegada a San Francisco fue sin contratiempo.  Mi avión llegó a las 7 am y el de los niños a las 9.12 am.    Cuando nos encontramos fuimos a buscar las maletas y nos vinimos a la ciudad en metro (BART),  (US$ 8 c/u).  Nos bajamos en la estación Powell, a unas 8 cuadras del hotel y de ahí tomamos un taxi (US$ 8).   El hotel, Grosvenor Suites (899 Pine St.), es muy rico, la pieza amplia con cocina y dos camas matrimoniales más un sofá cama.  Está muy bien ubicado, cerca de Union Square y del barrio chino.  La antigua catedral de San Francisco, The Old Cathedral of Saint Mary of the Inmaculate Conception, está a cinco cuadras del hotel y tiene misas todos los días a las 7.30 am.




Para la tarde teníamos planeado ir a Alcatraz, pero lamentablemente no pudimos porque hay que hacer reserva con una semana de anticipación, al menos en esta época del año.

Tipo 1 pm llegó la Vero al Hotel, venía con unos amigos de Cristián, Pedro Infante, el Toto Lira y Felipe Del Río.  Saludamos al grupo y nos despedimos para partir a caminar por el barrio chino.   

Toto Lira, Pedro Infante, Vero, Cristián, Felipe del Río y Ceci
Bajamos por la calle Pine hasta Grant y de ahí doblamos en dirección del mar.  Pasamos frente a la Antigua Catedral de San Francisco, donde decidimos asistir a la Misa de visperas de Navidad.   Supusimos que no nos iba a dar para ir la Misa del Gallo en la Catedral.  Estábamos muy cansados.  Y más lo estaríamos depués de la larga caminata que hicimos posteriormente.

En Pine con Powell, a una cuadra de nuestro hotel
Los carritos de San Francisco le dan una personalidad muy especial a la ciudad
La caminata por Grant fue muy entretenida, el barrio chino es muy variado, con tiendas finas y otras no tanto, pero todas muy novedosas y para qué decir lo barato de los precios.  Los niños estaban por comprarse todo, sorprendidos por las cosas que encontraban al alcance de sus bolsillos.

En pleno barrio chino
En la mitad del camino encontramos un restaurant ubicado en un edificio bastante  pintoresco que parecía un cuadro realista.  El restaurante, pese a lo modesto, bastante bueno.  New Sun Hong Kong.   Cristián que no tenía ninguna fe en la comida china, terminó convertido.   Pedimos porciones para tres y comimos los cuatro bastante abundante.   Afuera del restaurante había un grupo de chinos, alrededor de ocho músicos, que no pararon de interpretar diversas melodías chinas que nos transmitían esa paz y tranquilidad tan típica de ese pueblo.


El edificio parece un cuadro hiperrealista
Nuestra caminata por Grant continuó, y ya saliendo del barrio chino comenzamos a caminar por un barrio residencial con casas bastante buenas y bonitas.  Esta zona de San Francisco es pura colina, lo que hace la caminata más difícil, para los que no estamos en forma, pero también más entretenida.   Al final del camino llegamos justo al Pier 39.   Queríamos ver si había alguna posibilidad de en persona encontrar tickets para ir a Alcatraz, lo que no fue posible.  Igual recorrimos el Pier 39, muy entretenido, lleno de tiendas bien puestas y con una cantidad de turistas que no paraba de fluir.   Allí nos encontramos con un chileno que tenía dos tiendas de ropa bastante elegante.   Muy agradable y simpático, nos dio una cantidad de recomendaciones sobre dónde ir al día siguiente.

Frente a una espectacular chocolatería en el Pier 39
En el Pier 39 con San Francisco de fondo
De aquí con Cristián nos volvimos al hotel en Taxi, mientras la Vero y la Ceci se volvieron caminando.  La temperatura, apenas se puso el sol, alrededor de las 5.30 pm, comenzó a bajar y yo con el cansancio y con el frío, decidí venir a descansar al hotel.  Cuando llegaron la Ceci y la Vero, luego de descansar un rato, partimos nuevamente, esta vez a Misa.   Caminamos hasta Grant con California, donde la antigua Catedral, pero para nuestra sorpresa, el oficio fue a las 5.30 pm.  Rápidamente la Vero y Cristián se comunicaron con Pedro Infante que también estaba yendo a Misa de 7.30 pm, para saber donde era.   Resulta que estaban a 4 cuadras de donde estábamos nosotros por lo que nos dirigimos raudamente para allá.   Pero eran cuatro cuadras de las que hay en San Francisco y estas deben haber sido las más empinadas de la ciudad.   Fue una larga y pesada caminata.  Pero llegamos y a tiempo.   A la Grace Cathedral.

Cuando ibamos entrando nos recibió una música celestial, un gran coro y un órgano imponenente.      Pese a que estaba llena, logramos encontrar asiento.  Todo bien hasta que comenzamos a darnos cuenta que el servicio lo presidía un Obispo pero toda la ceremonia la hacía una sacerdotisa.  Estabamos en una Iglesia Pentecostal, que pese a algunas diferencias en la liturgia y las personas que las hacían, no se diferenciaba en las lecturas que se leyeron de las de la Iglesia Católica.  Lo mismo en cuanto a la prédica, fue muy buena centrada en el significado de la venida de Jesucristo a la tierra.

A la salida de Misa, nos encontramos con el grupo de chilenos que están, como la Vero, estudiando en Santa Bárbara y San Diego.   Todos muy simpáticos y sacándole el jugo a su estadía.  Después de caminar un rato con ellos, nos separamos y nos fuimos a comer a un restaurante cerca del hotel.   Yo me comí una buena Clam Showder que me repuso del frío y del cansancio.  De ahí, todos reventados, llegamos al hotel y ya tipo 11 pm dormíamos todos profundamente.

sábado, agosto 13, 2011

Cumpleaños Nro. 1 de Segundo

Yo soy Segundo, 

Seguramente Uds. se extrañarán de mi nombre:  Segundo.   Yo también.   Me es difícil comprenderlo y también aceptarlo.   Mis amos tuvieron un perro de mi misma raza al que adoraban.   Se llamaba Benito.   Así es, Benito de Benedicto.   Un nombre grandioso que  no solamente un prestigiado colegio de la plaza decidió honrarse con ese nombre, sino que también varios santos llegaron a serlo, creo, por llevarlo.   Mi predecesor, Benito, seguramente también debe estar gozando de la eternidad como esas santas personas.
Yo, sin embargo, caí en esta casa después de Benito.  No puedo quejarme, me adoran, la Nana es un tanto estricta y mi Papá un poco enojón, pero hay unas chiquillas que me adoran y que me hacen sentirme como si fuera lo más importante de este mundo.   Eso es gratificante.   Pero también me incomoda que me digan Segundo.   Las niñas la mayoría de las veces se confunden y me dicen Benito, pero la Nana y mi Papá casi nunca se equivocan y me llaman por mi verdadero nombre.  Pensar que nunca seré primero me atormenta, pero más aún de que tampoco seré el último, seguro!, con lo que quieren a los perros en mi casa!   Porque si tuviera la convicción de que no vienen más mascotas después de mí, me queda la satisfacción de saber que "los últimos serán los primeros".
Pero enfín, hablemos del presente.    Cuando llegué a mi nueva casa, un día estando con el portón abierto comencé a descubrir el mundo y los olores que hay en él.   Así me fui entusiasmando y oliendo cada árbol y arbusto que veía: qué cantidad de aromas!  cada uno más rico que el otro!  En todos marcaba territorio, me sentía el ser más feliz y poderoso del mundo.  Tenía en ese entonces apenas 5 meses, toda una guagua, pero igual ladraba bien fuerte.
Con los olores me fui alejando de la casa sin querer y sin que nadie se diera cuenta.   Finalmente me perdí y no supe volver.   Fue una experiencia que no se la deseo a nadie.  Pasé treinta días y treinta noches en la calle.   Me alimentaba de pasto (y eso que el pasto no es alimento de perros), o lo que fuera.   El hambre era devastador.    Varios perros mayoresme trataron de abusar.  Otros al verme tan blanco creían que era medio cuico y se burlaban y me hacían bullying.  Nadie se apiadaba de mí!   Qué mundo más cruel.  Por suerte una buena familia me encontró, ya flaco y cochino, y me llevó a su casa.  Allá me bañaron, me dieron comida (pellets de pollo! qué delicia!) y me pusieron un colchón para dormir suave y calentito.   Al día siguiente me llevaron al doctor, me miraban, tocaban, hablaban entre ellos.   Yo no entendía nada!  Pero suponía que era algo para mi bien.  Sentía que había amor en sus gestos.   Finalmente el doctor encontró un "chip" en mi piel (yo pensaba que era como una especie de galleta), que tenía información del criadero donde nací.   Al llamarlos, les dijeron quiénes me habían adoptado.  Y así volví nuevamente al barrio donde estoy cada día más contento y gozando cuando pasan frente a mi casa un montón de perros, perras y perritas lindas.  Hasta veo gatos y ratones.   A todos les ladro, pero en buena onda.   A los únicos que no acepto son a los ladrones, que en todo caso no se acercan a mi casa, parece que porque los atemorizo.
Esa es la historia de mi vida.  Soy chico pero he vivido de todo.  Puedo decir que soy un perro fino que ha "patiperreado".  La escuela de la calle no es mala, aunque no la aconsejo que la vivan mis congéneres de raza por más de 30 días.

jueves, febrero 17, 2011

La Chabelita

Tantas cosas se pueden decir de la Chabelita! Por ahora daremos algunos testimonios gráficos de ella y de las cosas que escribió a sus queridos nietos y bisnietos:

Esta es una carta que le escribió a la Cote Cote cuando estaba aprendiendo a escribir.




Esta es una carta que le escribió a Pancho cuando cumplió 14 años y le regaló un libro de perros.



-- Desde Mi iPad

martes, febrero 08, 2011

Chabelita Ried Carrera de Bazán, 23 marzo 1920- 5 febrero 2011

María Isabel Ried Carrera (1920-2011)



Mamá querida, Alegre, simpática, divertida, cantante, bailarina, con un tremendo poder de adaptarse a todas las situaciones que le deparó la vida, así era nuestra madre que siempre nos acogía con mucho cariño. Fue el centro de nuestra familia, así como también era el centro de las reuniones con sus amigas. Todo lo convertía en canto, lo que hacía el placer de sus nietos y bisnietos. Le seguían los bailes, luego los chistes, y las poesías, como olvidarnos cuando recitaba "La Colegiala", "la monja del convento" y para terminar un chistecito picante "naranjas verdes limón partío".

¡Mamá querida! nos va a costar mucho adaptarnos a la vida sin usted, era tan rico tenerla en nuestras reuniones familiares, todo lo encontraba rico, bonito y a sus hijas "las más lindas del mundo". Se reía de sus "chimiltrufas", denominación que quedó establecida en nuestra familia cuando queríamos comunicar algún mal de salud. ¡Estoy con la chimiltrufa!

Descanse en paz querida Mamá!, siga cantando, bailando, recitando y enriqueciendo nuestros recuerdos con sus múltiples travesuras...


Pilar Bazán

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Querida Mamá:


Desde hace ya bastante tiempo mis noches son intranquilas, pasando mucho rato desvelado por problemas que parecen sin solución y con una urgencia por resolverlos agobiante. Sin embargo, con las primeras luces del día, estas preocupaciones desaparecen y me doy cuenta que no hay nada que no sea de fácil solución y que mis angustias no tienen ninguna justificación.

Ceci y Verónica con la Chabelita
Anoche, al contrario de las anteriores, fue una noche serena en la cual reviví varios momentos junto a ti.

La primera imagen fue en el 3º piso de Montolín, en vísperas de entrar al colegio. Ahí estabas tu sentada frente a la máquina de coser y le hacías unos delantales a las niñitas y a nosotros unos mamelucos con una tela dura, color beige. En tu costurero había algo que, por mucho que me lo explicaras, no lograba entender. Se trataba de un huevo color café y duro como piedra y tú me decías que sí, que era una piedra y yo te porfiaba que no podía ser pues los huevos son blancos y blandos, que era lo que mi mente de niño conocía. Con paciencia me explicaste que era una piedra pulida para que tuviera esa forma y que servía para zurcir los calcetines. Algún tiempo después vi como usabas esa piedra y lo útil que era pues los calcetines nos acompañaban hasta que nos crecía la pata. ¡Qué tiempos Mamá! No se si hoy habrá alguien que sepa el oficio de zurcir.

La segunda imagen la reviví en el departamento, en Brasil, donde tú y el Papá se arreglaban para ir a una recepción elegante y todos los hermanos no nos perdíamos detalle de ese evento. El Papá se vestía de frac con todas sus condecoraciones más importantes y tú con un vestido largo, eligiendo con detalle las joyas que te pondrías. Te veías tan elegante y bonita. Después los acompañábamos hasta el ascensor para despedirnos. Cuando volvíamos a los dormitorios, el pasillo estaba impregnado de la fragancia dejada por el perfume que el Papá te mandaba traer desde Paris.

En Montolín 150

Después reviví una etapa más madura cuando hicimos varios viajes y pasamos muchas vacaciones juntos. Recuerdo los pisco souer y las machas del aperitivo en la terraza de Algarrobo y al atardecer los arreboles en el cielo cuando empezaba a ocultarse el sol. Las conversaciones en general eran muy interesantes, comentando los temas del día, recuerdos de etapas vividas, libros y en general temas interesantes que mucho nos aportaban, siempre impregnados de mucho sentido del humor y alegría.

Finalmente reviví los últimos años, estando tú ya instalada en el Senior Suite, cuando veíamos esa notable teleserie española “Cuéntame como Pasó” que transcurre durante los últimos años de la época de Franco y muestra la vida a través de lo que le sucede día a día a la familia Alcántara, formada por Antonio Alcántara y su encantadora señora Mercedes Fernández. A veces me sorprendía como logró la familia Alcántara pasar a ser parte de la nuestra a tal punto que, muchas veces, en lugar de preguntarte por mis hermanos, te preguntaba que había pasado con los Alcántaras.

Estaba en estos devaneos cuando empezaron a llegar las primeras luces del amanecer y con ellas comencé a sentir la angustia de tu partida y de pensar que ya no nos acompañarás más. Pero peor fue cuando recordé que la larga vida que tuvo el Papá y su Alzheimer de los últimos años, nos permitió en alguna forma devolverle la mano por todo lo que había hecho por su familia. En cambio, tú te vas y nos dejas en deuda pues, hasta el último minuto, nos distes mucho más de lo que nosotros pudimos entregarte. Para todos: hijos, nietos, bisnietos, yernos y nueras siempre tuviste una palabra cariñosa, un consejo sabio, una generosa acogida. Fuiste el baluarte que unió a la familia, valor que siempre nos inculcaste que debíamos mantener y todos, al verte, podíamos reconocer en ti nuestra raíz común.

En su pieza en Montolín 243

Pero no solo fuiste generosa con tu familia si no que siempre tuviste la preocupación de llevarle alegría y alivio a la gente que lo necesitaba. Así, en Brasil trabajaste cosiendo en las Voluntarias da Patria, después, ya de regreso en Chile dedicabas varias horas a la Gota de Leche, más tarde lo hiciste visitando semanalmente al hogar italiano, donde le cantabas y bailabas a los ancianos, algunos de los cuales eran mucho menores que tú, y finalmente en el Senior Suite donde entusiasmabas a las señoras a cantar, las que gozaban cantando “Se va se va la lancha” o “Se va el caimán se va el caimán”. Muchas veces terminaban al atardecer tomándose un traguito en tu pieza.

Querida Mamá puedes descansar en paz, tu vida no fue en vano, nosotros te recordaremos como el gran pilar que fuiste de nuestra familia y mucha gente te recordará por tu gran generosidad y tu entrega para tratar de hacerles la vida mas llevadera.

Raúl Bazán Ried

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Escribir sobre la Chabelita es una tarea fácil, mujer llena de alegría y cuentos…


Nuestra Chabelita se nos va pero creo que todos tenemos la certeza en el corazón de que su vida fue super bien vivida.

Mujer congregadora de sus 6 hijos y nietos, recuerdo los veraneos en Algarrobo en la casa roja, las idas a alojar a su casa en ese tercer piso que era su rincón…me impresionaba tanto cuando chica la miraba como se arreglaba en las mañanas, era todo un ritual, ordenada, meticulosa, cuidadosa, nos quedábamos conversando hasta tarde, me mostraba su libro de recortes y recuerdos…me hablaba de Europa de su vida en Brasil, experiencia que marcó profundamente a cada uno de los Bazán, una etapa que fue como de princesas, y donde todos se empaparon de playa, sol y mucho bossa nova, siempre fue cercana, cariñosa, con su energía era capaz de tirar para arriba a cualquiera…

La acompañaba al hogar italiano, esto sí que era la genialidad misma. Ella era mucho mayor que la mayoría de las personas que estaban allá y los animaba, les bailaba su irrepetible “colegiala”, les conversaba, jugábamos cartas, la apasionaba ir y compartir con nosotros esta experiencia enseñándonos a querer con generosidad, con incondicionalidad y siempre con alegría.

Fue una súper mamá, buena compañera, siempre presente como abuela, hasta el último día se sabía cada nombre, cada detalle, preocupada y cariñosa.

Alegre hasta en sus últimos años

Como olvidar los almuerzos en Montolín, esa casa llena de historia, fina, elegante, esa mesa larga, en donde nos juntábamos y compartíamos, ella dedicada, preocupada en cada detalle, anfitriona, acogedora.

Sin duda la echaremos de menos, pero me quedo con una alegría en el alma al solo recordarla, esa alegría que ella nos mostró siempre, esa energía pura, incondicional y una vida entretenida que nos contó, finalmente descansa después de tanta entrega, amor y vitalidad, te quiero mucho y gracias por todo lo que me enseñaste.

Josefina Bazán B.

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Queridos amigos:

Es irónico, ... con enorme tristeza nos reunimos para despedir a quien se preocupó toda la vida de hacernos reír y gozar. No creo que ella estuviese de acuerdo, por lo que quisiera invitarlos a reflexionar respecto a lo increíblemente afortunados que hemos sido por habernos topado con este ser iluminado durante este breve paso por la tierra.

Mientras escribo escucho sus carcajadas y cantos, la veo saltar y bailar, animando a todo el mundo, haciéndonos olvidar los problemas y apremios del día. De un pincelazo, con un saludo especial para cada uno se preocupaba de que nos sintiéramos los más importantes, y como no, si en ese minuto teníamos la exclusiva atención de la mujer más bella, la más querida, la más admirada, una mujer que irradió alegría siempre, verdadera luz.

En el living del Departamento en Río, en la calle Rui Barbosa

Parientes y amigos, conocidos y casuales transeúntes fuimos testigos de miles de sus actos geniales, chispazos que hicieron aparecer millones de sonrisas a lo largo de su vida, sonrisas a las que ella respondía con la propia. Sin duda esa era su droga: la alegría de los demás, no podía vivir sin ella.

Son miles las anécdotas que todos recordamos. También muchísimos los geniales cuentos que le escuchamos. Todos momentos especiales que siempre dieron ganas de alargar. Que no se nos borren nunca !

Ahora nos priva de su presencia en este mundo que tanto le gustaba. Obviamente saldrán lágrimas, pero ojalá duren poco, pues seguro que no es lo que ella querría, sino que todo lo contrario, estaría encantada que comentásemos y compartiésemos los recuerdos más simpáticos que tenemos de ella, de lo bonita que era, de lo simpática, de lo graciosa, de lo agraciada, de lo habilosa, lo cariñosa, lo pícara y lo divertida que siempre fue.

Pero ¿Y mañana, ...? ¿Cómo haremos para seguir sin ella
? Fácil, quedamos nosotros, su sangre, sus amigos, todos sus admiradores, quienes no podemos dejar que lo que ella nos enseñó muera con su cuerpo. Esparzamos la palabra de la "Chabelita" durante lo que nos queda a nosotros, hagamos reír a nuestros amigos, conocidos y desconocidos, regalemos alegría como ella nos enseñó y hagamos de este un mundo mejor.

Doy gracias a Dios por haberme cruzado con un ser iluminado: Isabel Ried Carrera, no ha sido en vano.

Nos encargaremos cual discípulos de trasmitir lo que nos has enseñado para que tu luz, tu color y tu alegría sigan invadiendo la tierra. Buen viaje querida abuela !

Gonzalo Téllez B.

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Carta escrita por la Julita Baeza








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